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¡Qué
Bien, El circo!
¡Qué bien,
ya llega el circo a la ciudad!, con sus colores, sus artistas, su música,
sus juegos, su espectáculo grandioso que tanto anuncian por doquier,
pero... ¡Oh, que pena, también trae esclavos!.
Tras los trapecios, las máscaras de los payasos y la magia de los
magos, se esconden los hierros y cadenas de los animales del circo.
No son artistas invitados, están allí en contra de su voluntad,
encerrados en minúsculas jaulas en las que a duras penas pueden
darse la vuelta, privados del don más valioso, la libertad Son
obligados a base de golpes, látigos y hambre a hacer imposibles
equilibrios o ridículas imitaciones,. tratados sin dignidad, olvidados
cuando no hay espectáculos, confinándolos aún más
a la más triste soledad.
Muchos de estos tigres, leones, elefantes, chimpancés y demás
víctimas han sido arrancados brutalmente de sus entornos naturales
y sus familias, e incluso algunos de ellos son especies en grave peligro
de extinción, como los tigres o los osos.
Cuando se vuelven viejos o demasiado débiles para hacer los crueles
números que les obligan los domadores son sencillamente eliminados,
son seres inservibles. Pero no olvidemos que esos "seres inservibles
", sienten un enorme estrés y gran nerviosismo durante toda
su vida en el circo,. todo esto por el afán lucrativo de algunas
personas carentes de imaginación y habilidades para divertir al
público con sus propios medios.
Si, ya llega el circo, pero ya no resulta tan divertido al ver a estos
seres inocentes condenados a una vida miserable por la avaricia de unos
y el desconocimiento de otros.
A mi ya no me parece tan divertido, ¿y a ti?
No hagas a tus hijos participes inconscientes del sufrimiento de muchos
seres inocentes.
Hay otras alternativas para divertirse, otros circos que no recurren a
la tortura y al sufrimiento ajeno, para atraer al público. Circos
llenos de originalidad; sacrificio, imaginación y sobre todo auténticos
artistas, como por ejemplo el Circo del Sol o el Circo Chino.
Si tu nos ayudas, acabaremos con este negocio egoísta y cruel.
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