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EFECTOS
DE LA CARNE
EN LA ALIMENTACIÓN
- La acción bacteriana intestinal puede convertir los ácidos
biliares en productos cancerígenos. Se metaboliza el ácido
deoxicólico (un ácido biliar) y lo convierte en 20 metilcolantreno
que es un potente cancerígeno.
La dieta vegetariana produce mucho menos ácido deoxicólico.
- La carne aumenta enormemente la putrefacción intestinal. Contiene
cinco millones de bacterias de la putrefacción por gramo. El
agua que tuviese la milésima parte de esa cantidad sería
prohibida por impotable.
- Las bacterias de las carnes son de idéntica clase que las de
la basura y mucho más numerosas en ciertas carnes que en ciertos
excrementos frescos.
- La carencia de fibra en la carne hace que las heces avancen lentamente
a través del intestino grueso, o lo que es peor, que se estanquen,
y cuanto más tiempo permanezcan las heces en el intestino grueso,
más se endurecen.
- La descomposición putrefacta de las proteínas produce
las materias tóxicas llamadas tomaínas. Se encuentran
principalmente en la carne después de transcurrido algún
tiempo de la inmolación del animal. Algunas tomaínas son
virulentamente venenosas, y ya aparecen algún tiempo antes de
que la carne esté completamente descompuesta y huela mal.
- Además la carne y el pescado tienen (entre otros) el inconveniente
de que se pudren muy rápidamente, y en la putrefacción
se producen toxinas que ensucian e inflaman el intestino grueso.
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