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VIVISECCIÓN:
Una práctica de otro siglo
Fraude científico - Tortura injustificable
Cada año, cientos de medicamentos son retirados del mercado,
pese a haber sido previamente probados en decenas de millares de animales.
Las diferencias fisiológicas y metabólicas entre unos y
otros animales hacen imposible extrapolar los resultados de la experimentación
animal a los seres humanos, y los casos de muertes e intoxicaciones por
fármacos testados se suceden uno tras otro. Así, la única
razón para que la vivisección continúe son los grandes
intereses económicos implicados para sus defensores, que han invertido
cantidades millonarias en engañar al público, haciéndole
creer equivocadamente en la necesidad del uso de animales. Mientras, los
métodos científicos son dejados de lado y cientos de millones
de animales con plena capacidad de sentir se ven obligados a padecer un
indecible sufrimiento y muerte.
Se tortura a animales
en todos los ámbitos
Los fines biomédicos, de los que nos hemos encargado
aquí, representan tan sólo una de las innumerables caras
de la vivisección. Diariamente se encierra, envenena o abrasa en
vivo a millones de animales con fines militares, para probar productos
cosméticos o de limpieza y con muchísimas otras finalidades.
Todo esto es innecesario e injustificable.
Serias objeciones éticas
Todas las razones de tipo científico aportadas bastan para oponernos
con la mayor firmeza a la vivisección. Pero, además, no
podemos olvidar tampoco que los animales no humanos son, como nosotros,
seres sintientes con intereses, que merecen por tanto todo respeto y no
pueden ser tratados como meros recursos a nuestra disposición.
La experimentación animal
acarrea consecuencias desastrosas para las personas
Estos no son más que unos pocos ejemplos de productos
que, tras ser probados en animales, fueron considerados seguros, pero
que al ser comercializados condujeron a graves tragedias.
- Talidomina: calmante recetado a mujeres embarazadas, que produjo más
de 12.000 casos de graves malformaciones en sus hijos.
- Opreno: tratamiento contra la artritis. Mató a 61 pacientes
y causó más de 3.500 casos de reacciones adversas graves,
aunque había sido testado en monos y otros animales, que no mostraron
problemas.
- Eraldin: tratamiento cardíaco recetado durante cuatro años
antes que sus desvastadoras consecuencias apareciesen. Causó
ceguera, problemas estomacales, dolores en las articulaciones y muerte.
- Clioquinol: antidiarreico. Causó 30.000 casos de parálisis
sólo en Japón, miles de muertes y casos de ceguera en
todo el mundo. Ninguno de los tests con animales, ni siquiera a posteriori,
reveló su neurotoxicidad.
- Flosinto: antiartítico. Fue testado en ratas, monos y perros,
siendo bien tolerado por todos ellos. Causó 7 muertes y 217 casos
de efectos secundarios adversos en humanos.
- Isuproterenol: las cantidades administradas a pacientes asmáticos
fueron inadecuadas debido a la consideración de los tests en
animales como válidos. Murieron 3.500 personas sólo en
Gran Bretaña.
- Primacor: una medicación utilizada cuando el corazón
no bombea suficiente sangre. Funcionó con ratas pero aumentó
el número de muertes en pacientes en un 30%.
- Osmosin, Teraptron, Flenac, Dietilestilbostrol, Zomax, Enbrel, Fialuridina...
y un sinfín de medicamentos más han sido retirados tras
causar graves enfermedades y la muerte.
Factores que alteran los resultados
de los experimentos con animales
La reacción metabólica
ante una enfermedad es muy distinta si ésta, en lugar de ser contraída
por el estilo de vida, alimentación, predisposición genética,
etc. lo es por inducción forzada, como ocurre en los laboratorios.
Enfermedades "estudiadas" en animales que de forma natural nunca
las desarrollarían, como el SIDA, la artritis, la esclerosis múltiple
o la arteriosclerosis son "imitadas", causándoles dolencias
semejantes (como espasmos por electroshock para imitar la epilepsia),
obteniendo respuestas evidentemente distintas a las nuestras. Algunas
enfermedades (coronarias, cáncer) resultado del seguimiento de
determinados estilos de vida durante décadas, se intentan reproducir
en animales en sólo semanas o meses.
El confinamiento en laboratorios y el estrés sufrido por los animales
distorsiona su respuesta natural.
Una enorme cantidad de efectos secundarios producidos, pasan desapercibidos
en los animales, que no nos pueden comunicar un dolor de estómago,
jaqueca, nausea, visión borrosa, etc.
Algunos de los avances conseguidos
sin utilizar animales
- Procedimientos quirúrgicos: extracción del apéndice,
piedras renales, ovarios cancerosos, reparación de aneurismas
cardíacos, etc.
- Antibióticos y analgésicos: penicilina, estreptomicina...
- Hormonas: insulina para diabéticos. Esta ya había sido
nombrada e identificada antes de que se utilizasen animales en su estudio.
El proceso esencial de purificación se realizó también
sin animales.
- Distintas medicinas: la introducción de las primeras medicinas
efectivas contra la leucemia infantil, como el importante anticancerígeno
metrotexato, el cromoglicato de sodio (tratamiento contra el asma),
medicamentos de nitrito (para la angina de pecho), quinina (para la
malaria), y muchas otras.
En contraste, la relación entre el tabaco y el cáncer y
las causas de las enfermedades cardíacas, mostradas por estudios
epidemiológicos, desgraciadamente tardaron mucho tiempo en ser
aceptados por no poder comprobarse con animales. Los transplantes de córnea
fueron retrasados casi un siglo debido a confusiones creadas por experimentos
con animales.
Diferentes respuestas entre
distintos animales
- Aspirina: provoca defectos de nacimiento en ratas, ratones, perros
o cobayas, y la muerte en gatos, pero no en humanos.
- Insulina: causa malformaciones en ratones, gallinas y conejos, pero
no en personas.
- Penicilina: mata a las cobayas, no tiene efecto en conejos (la expulsan
por la orina), pero es un antibiótico muy útil para nosotros.
- Arsénico: consumible en grandes cantidades por ratones y ovejas.
- Morfina: sedante para las personas, pero causa excitación
en gatos, ratones, cabras y caballos.
- Digitalina: medicina para el tratamiento de enfermedades cardíacas,
cuyo uso oficial fue retrasado muchos años al aumentar la presión
sanguínea de los perros.
- Estricnina: mortal para nosotros, inocuo en cobayas, monos y gallinas.
- Escopolamina: 5 mgs. matarían a un humano; sin embargo, 100
mgs. no serían dañinos en peros y gatos.
- Cloranfenicol: en el ser humano causó un tipo de anemia de
efectos mortales. No daña a perros, pero mata a gatos. Las vacas
lo toleran, no así los caballos.
- Flúor: sin efectos en ratones, en ratas causa cáncer
de boca y huesos.
- Estreptomicina: antibiótico muy común, que en ratas
es teratogénico.
Otros ejemplos: el limón es mortal para el hámster, y las
almendras para los zorros y las gallinas.
Métodos de investigación
realmente científicos
- Cultivos celulares y de tejidos: disponibles desde hace décadas,
permiten realizar, entre otras, distintas pruebas de toxicidad.
- Modelos por ordenador: hoy en día existen avanzados métodos
informáticos, como programas que prevén el efecto que
un medicamento tendrá a partir de datos como la estructura de
una molécula humana y la del producto que se desea probar.
- Técnicas físico-químicas: sistemas no biológicos
como la espectometría de masas o la cromatología de gases,
de gran utilidad para distintos análisis de datos.
- Observación clínica y epidemiología: métodos
no suficientemente valorados, a pesar de su gran importancia en la historia
de la medicina. Mucha de la información que aportan no se podría
obtener de otra manera.
- Vigilancia tras el lanzamiento de un medicamento: podría parecer
que la necesidad de tal estudio es obvia; en realidad, éste no
se está llevando a cabo, debido a la presión ejercida
por las compañías químico-farmacéuticas
y la equivocada confianza en los experimentos en animales que éstas
promueven.
¿Por qué continúan
los experimentos con animales?
A) Los experimentos con animales son inservibles pero de realización
sencilla y rápida, y a corto plazo más baratos que la maquinaria,
infraestructura, programas, etc. necesarios para una investigación
verdaderamente científica, aunque, a medio plazo, ésta sería
menos costosa al eliminar el gasto constante en animales. Con lo cual:
- Cuando las compañías farmacéuticas son llevadas
a juicio por causar muertes y graves daños a pacientes que consumieron
sus fármacos, éstas, para evitar compensarles económicamente,
alegan haberlos probado en animales. De esta manera, se ahorran la introducción
de métodos más serios y costosos.
- En el ámbito académico y científico, donde el
prestigio se relaciona con el número de publicaciones, con animales
se pueden hacer infinidad de experimentos, conseguir rápidos
resultados y publicarlos, aunque su relevancia sea nula, obteniendo
más subvenciones.
B) La cría y venta de animales de laboratorio, así
como las jaulas, métodos de sujeción y otras "herramientas"
es un negocio multimillonario.
C) Ante lo caótico de los resultados obtenidos con animales,
pueden ser utilizados por compañías con intereses económicos
para pretender demostrar los resultados que a ellas les son convenientes.
Por ejemplo, si la industria azucarera quiere librarse de la competencia
de la sacarina, afirmará que ésta es cancerígena
testándola en ratas macho, que desarrollarán cáncer
de vejiga. Los vendedores de sacarina, para probar lo contrario, utilizarán
ratas hembra, para las cuales es inocua.
Vivisección en las facultades
El uso de animales vulnera continuamente la ley, que defiende su sustitución
por métodos que ya podrían ser adquiridos por las universidades
si hubiese voluntad. El artículo 25, relativo a la enseñanza
y formación, del Convenio europeo sobre la protección de
los vertebrados utilizados con fines experimentales y otros fines científicos
(Directiva del Consejo de la CEE 86/609, ratificado aquí por el
real Decreto 223/1998) indica: "los procedimientos... sólo
se permitirán si su objetivo no puede ser conseguido por métodos
audiovisuales de valor comparable u otros métodos adecuados".
Tal reemplazo se ha dado ya con éxito en centros de enseñanza
de distintos países, varios de ellos punteros en materia de investigación
(EEUU, norte de Europa...). Actualmente existen ya disponibles materiales
pedagógicos mediante los cuales es perfectamente posible sustituir
las prácticas en animales. Desde medios audiovisuales o programas
computacionales, hasta modelos inanimados o maniquíes para las
pruebas de disección (que reproducen exactamente la anatomía
del animal), el abanico de métodos disponibles es de lo más
amplio.
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