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EL ESCANDALO DE LA PERRERA (1998) A los pocos días de hacerse cargo
de la perrera la nueva empresa, un señor les llama para que se
hagan cargo de 14 perros que ha dejado al morir un familiar en una finca
de Montañana. Pero le dicen que en la perrera no se los van ha
recoger, que en todo caso debe ser él quien los lleve de tres
en tres para que no se acumulen, y que debe pagar tres mil pesetas de
la eutanasia por perro. Este señor los podía haber soltado
en el campo y haber , resuelto su problema, aunque se lo creara a la
comunidad, y ahorrarse un buen dinero. Pero también le ofrecen
otra solución que no es precisamente competencia de la perrera
como es la de buscarle un particular que le cuidará los perros
a cambio de la donación de la finca. Sorprendente mente este
veterinario es el propietario de Semen Quality y por lo tanto el gestor
de la perrera. Los perros de la finca de Montañana que hasta entonces eran perfectamente cuidados por la compañera sentimental del fallecido, pasan en cuestión de días a un estado de abandono que lleva a la desaparición de cuatro perros, que ahora dicen estaban enfermos. A perro muerto por mes. Un vecino de Montañana ve con desesperación que nadie se hace cargo de los animales y de las condiciones en que están y toma la iniciativa de colocar unas señales en los candados y en la puerta para comprobar si alguien acude al lugar y no lo ven. Tras ocho días de espera sin que nadie atienda a los animales, decide denunciar los hechos al SEPRONA de la Guardia Civil. Personados los agentes redactan la denuncia
"...los animales se encuentran sin ningún tipo de cuidado,
observándose que un animal de los diez existentes se encuentra
famélico y con diversas heridas", "...supuestas
infracciones a la Ordenanza Municipal de Tenencia y Circulación
de Animales de Compañía, artículos 5.1.g y 27,
así como incumplimiento de a las normas del cuidado e higiene
de los animales". La denuncia se tramita al Ayuntamiento de
Zaragoza y al Departamento de Sanidad Animal de la DGA. Sin embargo la sección de Servicios Públicos del Ayuntamiento hace un requerimiento al Sr. Abarca para que subsane las posibles deficiencias, o sea, que lave la cara al recinto antes de someterse a otra inspección. Curiosa forma de proceder, en vez de sancionar, le facilitan el camino para su defensa. El gerente de la perrera organiza una operación de maquillaje llevando a directivos del colegio de veterinarios para inspeccionar las condiciones del recinto. Incluso el técnico de la Unidad de Zoonosis del Ayuntamiento inspecciona y emite un informe favorable. Entonces el Ayuntamiento pide a la Guardia
Civil que realice otra inspección con intención de constatar
la mejora. Esta se produce el11 de junio, dos meses después de
la denuncia, y cual será la sorpresa del SEPRONA cuando la empresa
Semen Quality no quiere facilitar el acceso a la finca con inexplicables
excusas. A pesar de todo proceden a la inspección dotados de
sus medios técnicos y vuelven a denunciar "...por la
suciedad existente dentro de los citados habitáculos puede afirmarse,
sin temor a equivocarse, que estos no han sido limpiados desde hace
varios días, pues se acumula en el suelo una cantidad considerable
de excrementos fecal es , orines y pelo animal adherido al suelo, desprendiendo
un fuerte olor nauseabundo.", "...se puede apreciar un
montón de excrementos ya secos procedentes de limpiezas anteriores
efectuadas.", "se procedió a confeccionar informe
fotográfico". En resumen, que el Ayuntamiento no sanciona
al Sr. Abarca a pesar de las reiteradas denuncias, de hacer caso omiso
de la propia resolución de alcaldía en la que se le pedía
subsanar deficiencias y cumplimiento de la Ordenanza Municipal y le
advierte con la posibilidad de sancionar en caso de persistir los motivos
que la originaron. Finalmente la DGA si sancionó
a gerente de la perrera José Abarca por estos hechos y eso que
en el año 1998 no había ley de protección animal,
que la sanción ahora sería muy respetable. |